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Bailemos un Vals. Reglas de oro para np’s (novios patosos)

Faux Bailafacil

Faux – Bailafacil

Faustino Lafuente es profesor de baile de Gijón. http://bailafacil.es

Según un reciente estudio publicado por el Instituto para las Estadísticas Estúpidas e Innecesarias organizar una boda se cuenta entre las actividades más estresantes, junto con divorciarse, hacer una mudanza o escuchar discursos políticos, de modo que es lógico que los contrayentes sólo se acuerden a última hora de una de las partes menos importantes de la ceremonia: el maldito vals de los novios, esa rancia tradición que nadie ha conseguido abolir pese a los malos ratos que ha hecho pasar a miles de recién casados a lo largo de la historia…

Desde que me dedico a dar clases no hay año que no reciba al menos media docena de llamadas de parejas que cuando se acerca la ceremonia caen en la cuenta de que no saben bailar y van a hacer el más espantoso de los ridículos porque todo el mundo estará mirándolos durante el vals.

Naturalmente, este tipo de alumnos poco motivados (en realidad sólo quieren aprender por el compromiso y a ser posible, sólo el vals) lo tienen muy difícil ya que en cualquier aprendizaje el deseo de progresar es imprescindible para superar las dificultades. Con todo, lo peor es que suelen acordarse del tema demasiado tarde, cuando sólo faltan unas pocas semanas para el enlace. Recuerdo incluso a una pareja que se presentó en una clase «rogándome» que les diera al menos unas nociones de vals allí mismo, sobre la marcha… porque se casaban ¡al día siguiente!

La verdad es que simpatizo con ellos. Antes de aprender a bailar yo también era muy torpe en la pista y conozco perfectamente la sensación de estar haciendo el ridículo mientras «todos te están mirando» pero por desgracia es poco lo que se puede hacer tan a última hora. El vals es un baile difícil y resulta más sencillo aprenderlo después de tener unas nociones de otros, o sea que es mucho mejor hacer un cursillo de baile en general que uno intensivo monográfico. Por otra parte las clases particulares son inútiles para un aprendizaje de este tipo y sólo sirven para meter más presión a los alumnos.

Resumiendo, queridos futuros esposos: hay que acordarse del puto vals al menos tres meses antes de la boda (tiempo mínimo para aprender a bailar, salvo que ya sepáis algo o tengáis una facilidad extraordinaria) y si ya es demasiado tarde para eso, no perdáis vuestro tiempo y dinero acudiendo a inútiles clases de baile de última hora y salid del paso como buenamente podáis siguiendo estas tres sencillas reglas.


3 reglas de oro para novios patosos

  • No dejéis jamás que el vals lo toque en vivo la orquesta

    Puede hacerlo demasiado rápido y largo, o simplemente de puta pena; yo una vez oí a una tocar el Danubio azul ¡con un compás de cuatro tiempos! Mejor llevad vosotros una grabación, así podréis ensayar previamente con el mismo vals y escoger uno que os guste y os venga mejor por su velocidad y duración. Corto y fácil de bailar, vamos.2ª/ Acordad con algunos de los invitados de la boda que salgan a bailar también en cuanto vosotros hagáis el «paripé» solos medio minuto y ¡fin del compromiso! (en cuanto haya más gente en la pista, podéis salir de escena como quien no quiere la cosa). Eso sí, escogedlos cuidadosamente entre los que menos beban, que a esas alturas pueden estar borrachos y dejaros «tirados».3ª/ Si todo lo demás falla, no pongáis caras de compromiso buscando comprensión en la gente: putear a los novios forma parte de la diversión en una boda, de modo que NADIE os ayudará. Ensayad previamente una graciosa reverencia o cualquier otra chorrada que se os ocurra para dar por acabado el baile y salid de la pista con la mayor dignidad posible. ¡Si quieren espectáculo que vayan al circo!Si observáis estas tres reglas os puedo asegurar que haréis el ridículo de todos modos, pero al menos os ahorraréis la pasta de las clases y vuestro sufrimiento durará poco. Eso sí, no renunciéis a grabarlo todo en video. Aunque ahora mismo las imágenes os hagan llorar de vergüenza, ¡ya veréis lo que os reís cuando seáis viejos!

  • Acordad con algunos de los invitados a la boda que salgan a bailar

    En cuanto vosotros hagáis el «paripé» solos medio minuto y ¡fin del compromiso! (en cuanto haya más gente en la pista, podéis salir de escena como quien no quiere la cosa). Eso sí, escogedlos cuidadosamente entre los que menos beban, que a esas alturas pueden estar borrachos y dejaros «tirados»

  • Si todo lo demás falla, no pongáis caras de compromiso buscando comprensión en la gente

    Putear a los novios forma parte de la diversión en una boda, de modo que NADIE os ayudará. Ensayad previamente una graciosa reverencia o cualquier otra chorrada que se os ocurra para dar por acabado el baile y salid de la pista con la mayor dignidad posible. ¡Si quieren espectáculo que vayan al circo!

Si observáis estas tres reglas os puedo asegurar que haréis el ridículo de todos modos, pero al menos os ahorraréis la pasta de las clases y vuestro sufrimiento durará poco. Eso sí, no renunciéis a grabarlo todo en video. Aunque ahora mismo las imágenes os hagan llorar de vergüenza, ¡ya veréis lo que os reís cuando seáis viejos!

Comentarios 2

  1. Acabo de leer el artículo y como profesor que soy y llevo en esto 28 años discrepo seriamente con él con muchos aspectos y sobre todo en los consejos que les da a los novios.
    En primer lugar, el Vals Nupcial puede ser algo divertido y fácil para los novios si como profesor se es capaz de encontrar la complicidad entre la pareja.
    En segundo lugar, enseñar un pequeño protocolo de entrada en la pista, unos sencillos pasos y un protocolo de salida de la pista y que todo dures 2 minutos y medio no es complicado en absoluto.
    A mi escuela se han acercado y se acercan cientos de parejas, y es cierto que la mayoría quiere salir del paso como sea, pero si han decidido invertir tiempo y dinero en ello, nosotros como profesores debemos sentirnos orgullosos y agradecidos de que vengan a nuestras escuelas y hacerles ver que puede ser un momento inolvidable, que vamos a saber conducirlos hasta la excelencia y no hasta el ridículo. Y aunque soy entrenador de baile deportivo, considero que un vals nupcial lo puede aprender cualquier persona que sepa donde tiene su derecha y su izquierda ( y sino se le enseña, que también para eso estamos).
    Diría muchas más cosas, pero quizás para ello necesitaría las 4horas particulares que invierto en enseñar a cada pareja de novios.
    Yo sí recomiendo a los novios que bailen el vals o cualquier otro baile, y que lo bailen sin que nadie irrumpa en la pista,y que bailen para ellos no para los demás, ya que es el último acto social del día de su boda, y al ponerse uno frente al otro sencillamente bailarán… El resto del mundo sobra.

    1. Acepto de buen grado la discrepancia de C. Duarte porque mi artículo (como todos los que escribo sobre baile) no intenta sentar cátedra, sino tan solo dar información básica a gente que no entienda mucho del tema de forma didáctica, poco técnica y a menudo, como en este caso, ‘graciosa’ o irónica.
      De ninguna manera afirmo que sea imposible aprender solo el vals o que las clases particulares sean inútiles: simplemente considero ambos conceptos ineficaces para la gran mayoría de la gente. En mi opinión, el aprendizaje de cualquier habilidad difícil se basa en la motivación personal y/o el tiempo que estés dispuesto a dedicarle. Los atajos no sirven y las clases particulares o intensivas no son más que eso, un atajo. Un saludo a todos desde Gijón.

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