En música y danza es cada uno de los golpes o impactos musicales constantes que forman el ritmo.
BPM es la abreviatura de Beats Per Minute —pulsos por minuto— y se utiliza para medir la velocidad o tempo de una pieza musical.
Indica cuántos tiempos o pulsos se sienten en un minuto, lo que permite determinar si una música es lenta, moderada o rápida.
Este sistema de medida se usa habitualmente en música, baile y producción musical para mantener un ritmo constante.
Por ejemplo, una pieza a 60 BPM marca 60 pulsos por minuto, o lo que es lo mismo un pulso por segundo, mientras que una a 120 BPM tiene un ritmo el doble de rápido, de dos pulsos por segundo.
La medición de BPM se puede realizar mediante un metrónomo.



